Hay que agilizar el pago de la prestación por desempleo
Desde que una persona queda parada hasta que empieza a cobrar la prestación por desempleo, están pasando hasta cuatro o cinco meses, tramitándolo en la Oficina de Empleo de Güimar, a la que tienen que acudir los vecinos de Candelaria.
Aunque luego lo cobran todo, está claro que tal como está la cosa no se puede permitir esa demora. Las familias andan justas y cada mes hay que atender gastos básicos de alimentación, luz, agua, alquiler, . . . que no esperan a que llegue el dinero.
Ignacio, un vecino de Candelaria que escribió el sábado en el blog sobre este asunto, me puso sobre aviso y pude comprobar la realidad de lo que está ocurriendo. Parece ser que por falta de personal. Si es así, están tardando en aplicar medidas inmediatas, haciendo contrataciones para mejorar la atención y de paso bajar las listas del paro que aumentan sin cesar.
Hoy martes, dirigí un escrito al Director Provincial del INEM en Santa Cruz de Tenerife, que tiene su oficina en Tomé Cano, haciéndole llegar la queja del Ayuntamiento y solicitándole la adopción de medidas urgentes que agilicen el abono de las prestaciones por desempleo en un plazo razonable que no haga pasar penurias a las familias afectadas. O bien que se establezca un sistema por el cual se pueda realizar un anticipo inmediato y suficiente, en tanto los afectados reciben el importe que les corresponde. Otra posibilidad, sería que el INEM negocie con las entidades bancarias para que sean éstas, en las que el perceptor tiene domiciliado el cobro, las que adelanten el dinero y que los gastos los pague la administración.
Los Servicios Sociales están empezando a recibir peticiones por este motivo, por lo que habrá que ayudar, con recursos que estaban previstos para familias que no perciben ninguna prestación, a personas que si cobraran a tiempo lo que les corresponde no lo necesitarían.
Ahora, vamos a ver en qué quedan los cuatro millones de euros anunciados por el Gobierno de Canarias para que los Ayuntamientos ayuden a sus vecinos, con dificultades, para pagar el alquiler y la deducción para los que pagan una hipoteca.