Una semana de vacaciones
Una semana de vacaciones en dos años no es mucho, pero es lo que se puede y hay que aprovecharlo. Se supone que vas a desconectar y, en la práctica no puedes hacerlo del todo o, al menos, yo no lo consigo. En esa semana que pasó surgieron noticias en los medios de comunicación sobre críticas de sindicatos y de la oposición que tenían que ver con la Policía Local de Candelaria, el personal de Parques y Jardines o de los vecinos afectados en el conflicto de Chovito.
Si algo he aprendido, en el tiempo que llevo de alcalde, es que la actividad de un ayuntamiento supera en mucho lo que piensas antes de formar parte de él.
Se presenta un año, por delante, complicado y en el que habrá que afrontar multitud de asuntos, el más importante, la actual situación económica que afecta a todos, familias, empresas o administraciones públicas. Es tiempo de tomar medidas que ayuden a mejorar, aunque sean duras y haya a quien pueda no gustarles.
Estamos ante un escenario sin precedentes, al que no cabe poner paños calientes, ni disfrazar de nada que no sea la cruda realidad que nos está tocando vivir, y en la que muchas personas han perdido su empleo y están teniendo verdaderos problemas para atender sus pagos de vivienda y otros gastos básicos.
El Gobierno del Estado anuncia recortes y afronta una serie de reformas estructurales para salir de la crisis; el Gobierno Canario anuncia la reducción de su presupuesto para 2011 en 1000 millones de euros, disminuyendo partidas de Consejerías tan importantes como Sanidad, Educación o Bienestar Social; los Cabildos se han reunido y nos han hecho saber que pueden llegar a tener problemas para pagar las nóminas de sus empleados.
Gobernar, supone tomar decisiones y asumir la responsabilidad que conlleva, para eso nos votan los vecinos y es lo que esperan de nosotros. Luego, dependiendo del acierto nos volverán a votar o no, es lo justo.
Nuestro Ayuntamiento también está afectado por la disminución de los ingresos provenientes del Gobierno de Canarias y del Gobierno del Estado, agravado por las devoluciones que estamos haciendo y tenemos que hacer por las cantidades recibidas de más en los años 2008 y 2009, sin olvidar la merma que sufren los ingresos municipales directos.
Que vamos a tener que realizar recortes es un hecho pero, aun así, nuestros objetivos son: mantener el nivel de los servicios y las actividades culturales, deportivas, de juventud y, sobre todo, las ayudas sociales que nunca son suficientes en momentos como el actual; colaborar con las empresas locales y las personas desempleadas del municipio, así como conservar los puestos de trabajo del personal municipal ; además, impulsar todas las inversiones que podamos en el municipio.
En esto, tenemos que arrimar el hombro todos, primero los políticos aplicándonos en los máximos niveles de dedicación y esfuerzo, dando ejemplo, junto al personal municipal que se ha de implicar como nunca y, la otra parte, son ustedes, los vecinos y vecinas de Candelaria a los que pido su colaboración para hacer posible que el trabajo de todos empuje en el mismo sentido y haga más llevadero y corto este tiempo de dificultad.
En breve, les pediré algo más.